Informe de lectura

Informe de lectura

Lo que no fue dicho, de José Zuleta Ortiz, novela autobiográfica del ganador del Premio Nacional de Literatura del Ministerio de Cultura (2022).

Un dato para el lector: José lleva el apellido Zuleta por su padre, el filósofo Estanislao Zuleta, y Ortiz por su madre, María del Rosario, nieta de Enrique Santos Montejo (“Calibán”). 

La novela enfrenta con delicadeza y sin concesiones una relación familiar traumática y conflictiva: expresa el amor filial y el respeto por la estatura intelectual de su padre, Estanislao Zuleta, pero al mismo tiempo pasa una aguda cuenta de cobro por sus posturas y acciones políticas (marcadas por su militancia en diversas corrientes marxistas, incluido el Parrido Comunista). El autor bebe esa posición crítica muy tempranamente alimentada  por la abuela paterna, con quien vivió su primera infancia.

La factura literaria de la novela es impecable. Se sostiene en una memoria casi fotográfica, apoyada a su vez en libretas de notas que el autor conservó con rigor. Los capítulos finales están los dedicados a la madre, a quien trata como lo que fue para él, una completa extraña. Extraigo esta descripción mordaz y precisa de la “izquierda caviar” o “guerrilleros del Chicó” (hoy diríamos “guerrilleros con medicina prepagada”), que, dice  Zuleta, le fue dictada por ella en una conversación de despedida: 
“Los “conspiradisparatoides”: Piensan que todo lo que sucede obedece a una conspiración de la CIA; que es, según las responsabilidades que se le atribuyen, una de las entidades más ocupadas y eficaces del planeta: casi todo lo que sucede en el mundo lo hace la CIA. Una verdadera deidad.”
“Los “diatribicoartesánicos”: Sermonean. Su habla es cantaletosa, quejumbrosa; viven humillados y ofendidos. Aman la marginalidad: desean que los entierren “en el vientre oscuro y negro de una vasija de barro”. Sus casas las decoran con artesanías, costales y reproducciones de cuadros de Guayasamín. Prefieren el fuero sindical a dar clase. Lloran con la música de Jorge Villamil.”

Frases que son un monumento a la ironía, casi un poema sin rimas. Asegura Zuleta que su madre le contó que había pertenecido a una organización cercana al ELN, Las Policarpas, luego al Partido Comunista, que después fue simpatizante del M-19, más tarde galanista y, finalmente, nada.

Lo que no fue dicho es un libro doblemente valioso: por su alta calidad literaria (poética, precisa, con una prosa que combina lirismo y crudeza) y por su capacidad de invitar —especialmente a los jóvenes— a tomar distancia inteligente y crítica de militar en cualquier forma de mamertismo. Una lectura recomendable por el placer estético y por la lucidez política.

@joseobdulio

Publicado: enero 27 de 2026