He sido un hombre afortunado, nada en la vida me fue fácil. S. Freud.
Viendo a la valiente María Corina Machado durante la premiación del Premio Nobel para la Paz, me pregunto si Colombia aprendió la lección del costo de Chávez y del Petro caos sumado al desgobierno amoral, déspota, corrupto, delirante, sociópata y su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional como, por ejemplo: el señor Carrillo de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo cuando nos venimos a enterar por cuenta la directora del Dapre: Angie Rodríguez. Acto seguido, el señor Carrillo salpica al amigo Jack Benedetti para justificar su inoperancia presupuestal.
Hablando del Dapre, recordemos a la niña Laura Sarabia.
¡Qué bonita familia!
Volviendo al costo de Chávez y el Petro caos, Salvador Osvaldo Brand en su texto: Diccionario de Economía (1984) define al costo como la decisión que se debe tomar para deshacerse de algo. Pueden distinguirse dos clases de costos: a) el costo de oportunidad que se refiere al costo en términos de valor de las alternativas y otras oportunidades, b) gastos: como aquellos costos totales para obtener el punto de equilibrio con respecto al costo de oportunidad.
Después, de más de 168 semanas del inicio del cambio con el pacto histérico como mayoría en el congreso de la república, me pregunto si Colombia aprendió la lección del Petro caos.
¿Colombia, de verdad, tiene claridad sobre el costo de haber tomado la decisión del Petro caos?
Porque, desde el día uno fue evidente su misión de producir las fracturas sociales, económicas y políticas que tienen prostrada a Colombia en el lugar en que se encuentra, como bien comenta Sedillot en el Costo de la revolución francesa siendo cómplices de primera línea el régimen político enquistado en el congreso de la república y la cámara de acusaciones – en minúscula – donde reposan más de 140 demandas en contra del señor Petro caos, el consejo nacional electoral (CNE) quien después de tres años y medio nada que se pronuncia con respecto al ingreso de los dineros del pitufo a la campaña de Petro presidente, siendo gerente de su campaña el señor Roa.
Ni hablar de la señora fiscal Camargo. Por alguna razón la sacaron corriendo de Guatemala.
El ex ministro de Hacienda Dr. José Manuel Restrepo en una entrevista a Vélez por la mañana comentó que el desgobierno del Petro caos sufre de una bipolaridad económica pero, lo más grave, será el costo de su recuperación entregando una cifra que debería ser la verdadera preocupación de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AMCHAM) como lo es el nivel de deuda que alcanzó 60 puntos porcentuales del producto interno bruto (p.i.b), indicador más alto que durante la pandemia.
Pero, para la caterva de esbirros, as, pseudo intelectuales Petro santistas del club de Atila y los unos, el 1%, es más importante gritar a los cuatro vientos que el tigre Abelardo no le gana en una segunda a Cepeda, cuando Fajardo no pasa en las encuestas a la segunda vuelta, incluida la directora de AMCHAM quien abre un espacio de “concertación” de la tercera vía al candidato Iván Cepeda.
Como se dice en el argot popular, este polvito del Petro caos nos terminó saliendo muy costoso y será muy costosa la decisión de deshacernos del daño causado.
Por momentos, tengo la impresión que Colombia no aprendió la lección del Petro caos y que se merecerá su suerte para el 2026.
Puntilla: Armando, por qué no te entregas a la justicia norteamericana….
