Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño. Buda
Al ver detalladamente el informe de noticias Caracol domingo 23 de noviembre donde salió a la luz pública el reintegro del general Huertas jefe del Comando de Personal del Ejército; me acordé que Hugo Chávez también lo hizo.
Chávez, también reintegró a los oficiales del ejército que habían sido destituidos por cuenta de las dos intentonas fallidas de golpe de Estado hacia febrero de 1992 emitiendo un decreto con rango de ley especial – ley habilitante –. Militares que fueron separados de la fuerza armada luego de participar en las intentonas de 1992. La regulación contempló además que el mandatario «podrá otorgarles ascensos a los grados superiores (a los militares) una vez reincorporados».
El profesor Alejandro Cardozo -Uzcátegui en su texto: Hugo Chávez, el Huérfano de la Guerra Fría (2023) presenta una biografía de un personaje que para bien o para mal, más para mal que para bien, estará presente en la memoria histórica del tiempo presente generacional post nuevo milenio año 2.000.
Sostiene Cardozo que una de las diferentes formas de lucha para consolidar su poder absoluto y soberano consistió en utilizar al ejército nacional como un agente de cambio social según la teoría de Claus Heller junto con las lecturas de Mao Zedong repitiendo con letanía: el pueblo es al ejército, como el ejército al pueblo.
Una vez en el poder, Chávez impuso una nueva doctrina castrense contrapuesta a la tradicional que había regido al establecimiento militar desde el Pacto de Punto Fijo. Su primer objetivo fue dividir en dos bandos a los más de 70.000 hombres de las fuerzas armadas: “O ustedes están conmigo o no están, y el que no quiera estar pues sencillamente que pida la baja”, dijo en una de sus delirantes intervenciones en su programa Aló Presidente.
Al fin y al cabo, el objetivo del socialismo es destruir lo construido.
A la fecha, el desgobierno amoral, déspota, corrupto, delirante, sociópata, sátrapa del Petro caos y su banda de caníbales que actúan al acecho por el presupuesto nacional como la amiga Verónica Alcocer y su oscuro amigo catalán, lleva más de 60 oficiales reintegrados en diferentes cargos.
El caso más curioso consistió en el reintegro de 5 oficiales del ejército de los cuales 3 habían sido retirados por diferentes causas durante este mismo desgobierno, uno de ellos investigado por falsos positivos con supuestos vínculos con alias Calarcá.
¿No será el general Huertas?
Por alguna razón, el general Huertas fue retirado de la institución por orden del general Eduardo Zapateiro cuando era el comandante del Ejército a finales del gobierno del expresidente Iván Duque.
Hoy, tres años después del comienzo del Petro caos sabemos que todas las instituciones militares de inteligencia fueron coaptadas no solo por alias Calarcá, sino por el m19 en sus diferentes formas de lucha.
Mientras tanto, alias Calarcá se desplazaba en flamantes camionetas de la UNP por las carreteras de Antioquia cuando fue capturado siendo liberado en menos de 48 horas por la fiscal Camargo quien le debe muchas explicaciones a Colombia – por alguna razón fue que la sacaron corriendo de Guatemala -, el teniente coronel Rafael Granados de narcóticos se desplazaba en un humilde Chevrolet spark en Popayán antes de ser vilmente asesinado por las farc.
A su vez, el grupo residual del 4% si no puede hacer el bien, por lo menos no haga daño creyendo que el enemigo a vencer es el tigre Abelardo.
Así estamos.
Puntilla: Armando, porqué no te entregas a la justicia norteamericana…
