El monje gris

El monje gris

Los países se salvan cuando el sentido común impera sobre el interés individual, Roberto Camacho W.

Daniel Patrick O´Connor en su biografía: Richelieu (1968) comenta que entre 1598 y 1643, tres hombres sentaron las bases de la monarquía absolutista que gobernaría Francia hasta la Revolución de 1789: Enrique IV (reinó entre 1593 y 1610), su hijo Luis XIII (reinó entre 1610 y 1643) y el gran ministro cardenal Richeliue (en el cargo entre 1624 y 1642).

Richeliue, fue secretario de Estado (ministro) de Interior y de Guerra en 1616. Siendo ministro, creó la tenebrosa guardia pretoriana del rey encargada de proteger a las familias reales de todas las conspiraciones. Dentro de esa guardia aparecieron una serie de personajes conocidos como los monjes grises – eminencias grises – naciendo dos expresiones que se consolidaron con el paso del tiempo, no propiamente de todos los santos: el monje gris, el poder detrás del trono.  La eminencia gris nace, precisamente, durante los turbulentos tiempos del cardenal Richeliue, arquitecto borbónico durante el período conocido como el absolutismo francés.  

En su biografía, O Connor muestra a Richeliue como una persona introvertida, reservada, cauta y calculadora. Inteligente, muy hábil. Sin requerir de una posición formal para actuar, pero siempre al servicio de su líder.

Aunque, en algunos casos, se presenta la traición a su líder. A su mentor, como fue el caso de Santos en contra del ex – presidente Uribe.

Richeliue no fue la única eminencia gris que giró en torno al poder.

Maurice Druon relata en Ley de los varones (1972) el ejemplo del cardenal Deuze quien por encima de todo lo que quería era ser el máximo jerarca de Francia para lo cual utilizó todo su poder y conspiración haciéndole la vida imposible a Felipe el Hermoso con el aval de Margarita de Borgoña, su esposa, quien a su vez envió a la horca al ministro del interior de Felipe el Hermoso: Enguerrando de Marigny.

¡Qué bonita familia!

En tiempo presente, mientras Colombia se encuentra sumergida de lleno en la campaña electoral para el 2026, surgen ciertas eminencias grises que construyen y manejan los hilos del poder de una manera tan sigilosa y maquiavélica que pasan totalmente desapercibidos como son en la actualidad los pseudo intelectuales del régimen santista actuando en la oscuridad de la noche, de las tinieblas, llamando a la unidad.

Nunca se escucha hablar de ellos, pero son el verdadero poder detrás del monje gris y del régimen al que hacía alusión el Dr. Álvaro Gómez Hurtado (AGH). Incluso, hay personas buenas en su condición humana, como diría Arendt, que se prestan para ser cómplices de los actos malos como el exclusivo club del 4% que se entrega a capa y espada limpia para dividir y confundir al electorado con el objetivo de poner un segundo Rodolfo Hernández.

¿Quién es el monje gris que actúa en la sombra oscura del régimen en el 2026?

¿Quién será el Rodolfo Hernández para el 2026?

Mientras tanto; me pregunto por qué el negocio de los pasaportes andaba divinamente hasta que falleció Luis Fernando Bautista, el verdadero poder detrás del monje gris.

Finalmente, el monje gris viajando en primera clase a Nueva York, con su chaleco gris para: ¿reunirse con Soros? ¿El monje se quedó sin plata?

Y la eminencia gris de Mauricio Cárdenas con menos del 1% en las encuestas cree que con clases de champeta en Cartagena se arreglan los problemas de las Farc, ELN y el clan del golfo.

Así estamos.

Puntilla: Armando, ¿por qué no te entregas a la justicia norteamericana?