El anarquismo palestino

El anarquismo palestino

No es como si hubiéramos venido, les hubiéramos echado y les hubiéramos quitado su país. No existían, Golda Meir.

Dentro de los anacronismos históricos se presentan casos relevantes como lo fue la revolución de los soviets, la cual alcanzaría su punto culminante entre febrero y octubre de 1917. Aunque los soviets (consejos de trabajadores, soldados y campesinos) surgieron espontáneamente en la Revolución rusa de 1905, fueron ellos quienes lideraron el golpe de Estado bolchevique en noviembre de 1917.

De hecho, esos primeros anarquistas formularon varios atentados al Zar Nicolás II, uno de ellos en San Petersburgo, evento que queda consignado en el libro de Edvard Radzinki: El último zar (2005).

M. Bakunin en su texto: Federalismo, centralismo y antiteologismo (1868) adujo que la revolución de los soviets fue una cosa extraña. Esta revolución que por primera vez había proclamado la libertad del hombre frente al yugo opresor – el capitalismo – resucitó al mismo tiempo esta negación de libertad cuando propuso el centralismo y la omnipotencia del Estado.

Bakunin (1814-1876), de origen aristocrático, rechazó la postura pacifista de Proudhon separando el movimiento anarquista del marxista durante la cuarta convención de la Primera Internacional (1872) en la cual se negó a aceptar la posibilidad de crear un Estado supremo, reivindicando al ateísmo, la abolición de las clases, la igualdad de los sexos – se refería Bakunin a los derechos de los trabajadores – la propiedad común de la tierra.

Con el paso del tiempo, no propiamente de los santos, las revoluciones anarquistas se fueron tomando la humanidad entera en rechazo al tiempo presente de tal forma que varios ejemplos contamos en la era contemporánea: mayo 68 con su famoso Paris brule: Arde Paris, junto con el movimiento Hipee de finales de la década del sesenta y comienzos del setenta, son una muestra.

¿Se podría contemplar al movimiento global pro Palestina como un movimiento anárquico? La respuesta sería afirmativa. Para lo cual, sería pertinente remitirse a la reciente película: Una Batalla tras otra, 2025, basada en la novela: Vineland del escritor estadounidense Thomas Pynchon.

El filme de Di Caprio muestra a un anarquista “jubilado” quien vuelve a la pelea por cuenta de su hija quien se ve involucrada por los disturbios que se presentan en todas las ciudades norteamericanas gracias a ICE, política migratoria.

Este movimiento anárquico pro palestina se extendió como pólvora el pasado 7 de octubre día del ataque de Hamas a Israel 1.500 en 2023 dejando más de 1000 muertos, revictimizando al pueblo de Israel.

Hoy, vemos cómo dentro del desgobierno amoral, déspota, corrupto, delirante, sociópata, del Petro caos y su banda de caníbales cómo se idolatran a estos movimientos anárquicos entre una juventud del siglo XXI que no se identifica con nada.

Ni siquiera con la bandera de su país.

Si usted va al Campin a un partido de Santafe, ustedes ven la bandera de la che Guevara en sur, pero no ven la bandera de Colombia. Similar a los jóvenes de las universidades públicas con su bandera palestina en la Bogotá, de Galán.

Nada más anacrónico que la imagen del ché Guevara en la U. Nacional.

Por lo anterior: ¿Habrá algún candidato, a, presidencial que tenga la valentía para enfrentar este fenómeno de anarquismo global junto con las universidades públicas como lo está haciendo Trump con su american flag?

Mientras tanto, me pregunto sobre el porqué del embate del abogado Lombana en contra del candidato Abelardo de la Espriella, el único que tomó la bandera de Colombia como símbolo de campaña.

Puntilla: 4 meses secuestrados por el eln, nadie dice nada.