Nos quedaremos con la humillación y la derrota, W. Churchill.
Con los personajes que hicieron historia, dentro de la historia, se podrían llenar bibliotecas enteras. Winston Churchill, es uno de ellos. Una frase atribuida a Churchill relacionada con la humillación y la derrota es: «El que se humilla para evitar la guerra tendrá primero la humillación y después la guerra».
Esta cita sugiere que retroceder o someterse para evitar un conflicto no trae la paz esperada, sino que, conduce tanto a la deshonra como al eventual enfrentamiento. En esencia Humillación: Se refiere a la deshonra, la vergüenza o la pérdida de dignidad que resulta de ceder ante una amenaza o exigencia.
A su vez, el doctor Álvaro Gómez Hurtado (AGH) en su texto Soy Libre (1989) comentó que nuestra democracia es vergonzante. Siempre está a la defensiva. Muestra un complejo de culpabilidad que termina justificando la violencia que se ejerce contra ella. El ejercicio de la democracia no tiene ningún efecto disuasivo sobre los violentos.
Más adelante AGH sostiene que no se deben negociar las instituciones.
Tengamos en cuenta que estos planteamientos AGH los hace en 1989 después de 53 días de secuestro por el m19 en cabeza de Carlos Pizarro León Gómez y sus secuaces del momento.
La anterior introducción para comentar que el tinto y el muffin de la semana anterior corrió por cuenta del sapo de Juan Manuel Santos (JMS), su proceso de paz con las Farc, la Justicia especial para la paz – JEP -. Si hay un proceso donde se negociaron todas las instituciones a favor de las Farc fue, precisamente, cuando en uno de sus puntos relevantes se crearía la Justicia Especial para la paz – JEP -.
JMS tratando de justificar comentó que: se deben respetar las decisiones de esta corporación. Por primera vez en la historia – esa frase le encanta a JMS – las Farc son declarados responsables y fueron sancionados, léase bien: sancionados.
Cuando escuchaba la cínica declaración de JMS me acordé de un amigo terapeuta quien resume su sesión en una sola pregunta: ¿De quién es el problema, Rafael?
¿De quién es el problema? ¿De la JEP? ¿De JMS? ¿De los señores de las Farc?
No, mirando a los pies como decía Ramírez en Les Luthiers. No. Al final el problema es de la sociedad que lo permite. La sociedad colombiana permitió, por ejemplo, que se negociara el triunfo del NO entre los señores Santos y Uribe cuando no había nada que negociar.
Bien lo comenta el profesor Hernando Correa en su texto: Un largo camino hacia la paz (2018) que lo único que ha hecho bien el Estado colombiano ha sido capitular, capitular y capitular en cualquier proceso de paz.
La JEP con el paso del tiempo, no de los santos, se convirtió en un ente burocrático que posee a su haber un presupuesto superior a $170.000 millones/año para que ocho años después saliera con la justicia restaurativa sancionatoria que tanto le gusta al jurista del horror Montealegre. Ahora resulta que los señores de las Farc viajarán por toda Colombia a decirnos como vivir en paz. ¿Por cuenta de quién?
Gracias al sapo de JMS Colombia se quedó con la humillación y la derrota, como bien dice Churchill.
No nos extrañemos que si no reaccionamos como debe ser para el 2026, nos tengamos que tragar muchos sapitos similares al de JMS.
Puntilla: La señora fiscal Camargo después de 40 días de vacaciones haciendo de las suyas en la fgn. Por alguna razón la sacaron corriendo de Guatemala junto con el ex ministro Velázquez.
