Arribo liliputiense

Arribo liliputiense

La juez Sandra Heredia, gran literata, necesitó escribir (¿?) mil ciento catorce páginas cuya lectura le tomó más de nueve horas para establecer una torcida sentencia condenatoria contra el expresidente Uribe que cualquier abogado penalista habría definido en menos de una hora. Destaca como héroe a Iván Cepeda que en este escrito “triunfa legalmente” y se convierte en héroe y candidato a la presidencia del petrismo dejando en ascuas a los principales alfiles: el guionista de novelas de la mafia Gustavo Bolívar, el saltimbanqui Roy Barreras exembajador ante El Reino Unido, a María José Pizarro, a Carolina Corcho maravillosa exministra que enterró la salud de Colombia, a Daniel Quintero que casi acaba con Medellín en su tétrica alcaldía, a Susana Muhammad exministra del ambiente que acabó con los contratos de explotación de hidrocarburos, a Mauricio Lizcano y a la “arrepentida” Claudia López, un abultado elenco de personajes, algunos de cuatro en conducta.

Condenan a Uribe mientras se pasean por las calles delincuentes de alto calibre, guerrilleros y caciques en vehículos blindados y escoltas pagados por los contribuyentes, congelan juicios que deberían haber avanzado, se atenta o amenazan candidatos y quitan del camino lideres que estorban. 

Debe haber propósitos oscuros. Quizá se pretende distraer las verdaderas intenciones del socialismo del siglo XXI guiado por el Foro de Sao Paulo, los decretos que se saltan las instituciones, se compromete la soberanía con dictaduras espurias, las campañas políticas disfrazadas, la corrupción que abunda, el análisis de un presupuesto desbalanceado o el trámite de una reforma tributaria peor a la que gestionaba Duque y generó un paro inhumano en plena pandemia con el claro fin de derrocar al presidente.

Se nombran funcionarios, embajadores y ministros con procesos pendientes con la justicia sea para que sus fueros no permitan que estos avancen o se congelen a través de mermelada o jueces afines a la ideología torcida. Mientras a Uribe le achacan el soborno de un secuestrador y extorsionista condenado a varias décadas, se pierden o borran memorias de teléfonos, relojes inteligentes de las “victimas”, permanecen en el tintero el robo de la maleta con billetes de Laura Sarabia ahora embajadora, se “suicidan” oficiales de alto rango o les piden la baja, queda en veremos el pacto de la Picota con ofertas generosas de impunidad para obtener votos, las pilatunas que denunció la compañera de Nicolas Petro, los quince mil millones que en una de sus trabas le gravaron a Benedetti en amenazas a Sarabia y al gobierno, los supuestos dineros no declarados por el hoy gerente de Ecopetrol, director de la campaña presidencial, y los destinatarios de parte del serrucho repartido de los carrotanques de la Guajira.

Pero ni el Centro Democrático se va a dejar apabullar, ni desistirá de la campaña, el atentado contra Miguel Uribe y la detención arbitraria de Álvaro Uribe renovarán sus fuerzas en la desgracia, despertarán cientos de ingenuos que seguían pensando que Colombia no es Venezuela, unirá partidos y candidatos sensatos y se formará un centro glorioso para defender nuestra democracia y evitar la permanencia del comunismo empeñado en acabar con nuestra patria. En la adversidad Uribe no se amilana, ¡Se Crece!

La marcha del siete de agosto será solo el principio. Olvídese del poder señor Cepeda, Colombia no quiere advenedizos liliputienses ni dictaduras.

El Rincón de Dios

«Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.» Efesios 6:11