Un magistral artículo de LOS IRREVERENTES, titulado «Que la oposición no caiga en la trampa» (https://losirreverentes.com/2025/07/que-la-oposicion-no-caiga-en-la-trampa/), es magistral por su amplitud descriptiva de la realidad política colombiana y su profundidad conceptual. Lo propongo para que lo convirtamos en un decálogo orientador para las fuerzas de la oposición.
1. Resisir la polarización orquestada por el gobierno: No caer en la trampa de responder a las provocaciones del oficialismo, pues “Petro necesita un enemigo para mantener viva su narrativa de lucha de clases, y la oposición no debe prestarse para ser ese punching bag”.
Construir una agenda legislativa sólida.
2. Enfocarse en propuestas que aborden los problemas reales del país, ya que “la oposición debe dejar de ser reactiva y convertirse en una fuerza propositiva que ofrezca soluciones viables a los problemas del país”.
3. Evitar debates estériles promovidos por el oficialismo: No desperdiciar energía en discusiones irrelevantes, porque “el gobierno de Petro ha demostrado ser experto en generar cortinas de humo para desviar la atención de sus fracasos”.
4. Fortalecerse como bloque unificado: Las bancadas deben actuar coordinadamente, ya que “la oposición no puede darse el lujo de aparecer dividida frente a un gobierno que busca imponer su agenda a cualquier costo”.
5. Denunciar con pruebas el desgobierno: Criticar con rigor, respaldados por hechos, pues “los escándalos de corrupción, como los manejos turbios del ministro Saade en el sector salud, son una oportunidad para mostrar el verdadero rostro de este gobierno”.
6. Comunicarse directamente con los ciudadanos; vivir un estado de opinión: Usar un lenguaje claro y accesible, porque “la oposición debe hablarle al pueblo con la misma claridad con la que Petro manipula las emociones de las masas”.
7. Evitar caer en ataques personales: Mantener el debate en el terreno de las ideas, ya que “responder a los insultos de Petro o de sus aliados como Saade con más insultos solo debilita la credibilidad de la oposición”.
8. Fiscalizar sin descanso los recursos públicos: Vigilar cada peso del erario, pues “el clientelismo descarado del gobierno, con programas asistencialistas mal diseñados, es una afrenta a la decencia pública”.
9. Ofrecer una visión de país alternativa: Proponer un futuro esperanzador, porque “frente al populismo mesiánico de Petro, la oposición debe ofrecer una narrativa de progreso basado en libertades individuales y responsabilidad fiscal”.
10. No subestimar la estrategia de desprestigio del gobierno: Prepararse para contrarrestar las tácticas oficialistas, ya que “Petro y su círculo, incluyendo a Saade, han demostrado ser maestros en la manipulación mediática para deslegitimar a sus adversarios”.
11. Aprovechar las redes sociales como herramienta estratégica: Comunicar nuestra posturas directamente en plataformas digitales, pues “la oposición no puede depender de los medios tradicionales, muchos de los cuales han sido cooptados por el gobierno”.
12. Actuar con disciplina en el Congreso: Coordinar intervenciones y votaciones, porque “la falta de cohesión en el legislativo ha permitido que el gobierno avance en proyectos nefastos para el país”.
13. Priorizar los temas que afectan a los colombianos: Centrarse en economía, seguridad y empleo, ya que “mientras Petro se pierde en discursos ideológicos, la gente sufre el aumento del costo de vida y la inseguridad”.
14. Buscar aliados en sectores sociales: Construir puentes con fuerzas políticas pues “la oposición debe ampliar su base para contrarrestar el rodillo legislativo del petrismo”.
15. Defender la institucionalidad democrática: Posicionarse como protectores de la democracia, porque “el proyecto autoritario de Petro, con su Constituyente tramposa y su desprecio por las instituciones, amenaza la estabilidad del país”.
